Esta salsa se mantiene bien durante máximo dos semanas en el refrigerador. La puede servir con pancakes a la hora del desayuno.
Licúe una taza de grosellas silvestres (uchuvas) con el azúcar, el jugo de limón y la maicena. Ponga todo en una olla a fuego medio, cocine y mezcle de 4 a 6 minutos, o hasta que hierva y espese. Retire del fogón, añada la mantequilla y revuelva hasta que se disuelva. Reserve.
Corte la otra media taza de grosellas en cuartos y cuando la salsa esté fría, añada los pedacitos. Revuelva suavemente con un tenedor.